A mi abuela
que Dios me dio la dicha de conocer.
TODO PASARÁ… BUSCA LA PAZ Y ALIENTA TU CORAZÓN.
Cuando te ví por vez primera …
al ver tu apacible dulzura, me adheriste a tu corazón
y lograste estar presente en mis páginas intensas,
y de manera sublime me hiciste ser parte de ti.
Hay personas que no pasan por la vida: se quedan en ella.
No por el tiempo compartido, sino por la huella que dejaron en el alma.
Fueron abrazo en días duros; se remarcó en mi ser, el día que tenía hambre y
apaciguaste mi sed de pan al estar ávido, te abracé intensamente.
No olvidaré mi deseo de prodigarte parte de mi, para que
prolongaras tu latir.
Tu disposición por dar y compartir me deja en intenso,
tu voz suave y firme cuando cuidabas de los míos; eras fructuosa
para el menesteroso; te compadecías del afín y le dabas su ración
continua.
No escatimabas en precios ni inversiones, tan solo te abnegabas
por estar
En tu puesto de mercado y desgastarte por dar el pan al “hermano”.
Ten calma, ten fortaleza, confía en la fidelidad de tu
Redentor,
dulce dama de cabello nevado.
Llamo al cielo a Aquel que te dio la existencia,
para que te conceda un lugar y una morada si tu hora ha
llegado;
o que te levante en un milagro de su poder; que no tengas
miedo
que no tengas dolor y que te conceda misericordia bajo su
perfecta voluntad.
Hoy tu cuerpo está cansado, decae tu latido, tu aliento merma
tus fuerzas miden el tiempo en respirar,
y tu vida va apaciguando su luz de este horizonte objetivo.
Lo que nos dejas sembrado no está en peligro, vive más en nosotros.
Aunque tus ojos ya no se abren, tu mente está expectante…
Tus aprecios abrieron destinos, despertaron esperanza, levantaron caídos.
Los míos se conmueven por todo lo que te acontece en esta
hora…
Este no es un adiós.
Es un reconocimiento en voz alta.
Un “gracias” que no espera respuesta,
una deuda de amor que se confiesa antes de que el silencio llegue.
Ejercemos labor de sacerdocio en este momento
Por tu ser eterno, Dios te tiene reservada su perfecta
voluntad
El cumplirá su promesa, su fidelidad es para siempre.
Te amamos en el amor más puro que podemos destilar de estos
corazones.
DIOS TE CAUTELE Y TE DE LO QUE NECESITAS EN ESTA HORA… SU
BONDAD Y SU AMOR… DULCE DONCELLA.
Palabras y versos dedicados a mi abuela Luz. Gracias por todo, te llevamos en el corazon y eres parte de nuestras vidas. Expreso un gran aprecio a tu vida y a tu nobleza de ser humano. Dios te bendiga grandemente, Nonito...
ResponderEliminar